Mosqueruela: razones para darle un sí quiero al turismo rural

Tenemos un pueblo con encanto. Bonito, tranquilo, rodeado de naturaleza, patrimonio, historia, rutas senderistas y una gastronomía deliciosa. El turismo rural es una apuesta segura en cualquier época del año. También, por supuesto, este verano. Mosqueruela acelerará seguro cualquier decisión en vuestro planning vacacional. Ella pone el destino. Nosotr@s, desde Mosqueruela Rural, un amplio abanico de alojamientos turísticos, acogedores y confortables, para que disfrutes de una gran experiencia junto a l@s tuy@s.

La balanza se decanta más que nunca hacia al turismo rural. Hacia esa vuelta al campo. A la naturaleza, con Mosqueruela como telón de fondo. Estas son sus bazas:

 

Una estancia cálida y con todas las comodidades
Mosqueruela Rural ofrece una completa selección de alojamientos (apartamentos y casas) para convertir tu estancia en un bonito recuerdo de vuelta a casa. Para parejas o grupos, han sido diseñadas con una arquitectura y decoración de estilo rústico que no renuncia al toque personal dado a cada una de las viviendas.

‘Casa Vieja’, uno de los alojamientos turísiticos de Mosqueruela Rural.

 

Deporte al aire libre
Las vacaciones en entornos rurales como el nuestro son una buena formar de retomar la actividad física que hemos dejado un poco de lado durante las semanas de confinamiento. Nuestro término municipal está cosido por multitud de rutas, de diferente intensidad y longitud, para ponerse en forma y disfrutar de agradables jornadas al aire libre.
Aquí tenéis un catálogo de las muchas rutas que podéis planificar durante vuestras vacaciones en Mosqueruela.

 

Meriendas camperas
Las Truchas, la Fuente de la Huerta, o las ermitas de San Lamberto y San Antonio son algunas de las opciones cercanas para degustar una deliciosa merienda. San Antonio ofrece además una panorámica de Mosqueruela desde las alturas. Y un precioso lugar para disfrutar del atardecer.

 

Comida de verdad
El turismo gastronómico cobra sentido en nuestro pueblo. Y es que los sabores del campo y sus productos de proximidad bien merecen un viaje. Embutidos, conservas, carnes (rabo de toro, carrilleras), platos de siempre (gachas, pellas), fusión de cocina tradicional y de vanguardia, postres y hasta bebida con sello propio (zarzón) configuran el menú mosqueruelano.

 

Dosis extra de tranquilidad
Dormir a pierna suelta con el único sonido ambiente que el repicar periódico de las campanas es un aliciente para venir de visita. Callejear entre el rico patrimonio de nuestro municipio, y aprender de las historias que emanan de él, otro punto a favor para acabar de perfilar tus vacaciones rurales.

 

Con la ‘mantita’ que por la noche refresca
En verano se agradece poder ponerse la ‘rebequita’ cuando la noche se acerca, o cubrirse con la mantita durante la siesta… La colcha es elemento básico en el verano de Mosqueruela. Desde luego, su microclima ayuda a tomarse ese deseado respiro del calor sofocante.

 

Roscas de Pascua: gastronomía con sabor a tradición

La gastronomía, además de sabor, derrocha historia. Es un canal de transmisión de tradiciones, y en Mosqueruela ‘haberlas haylas’, y muchas. Con la Pascua asomando la cabeza, es inevitable hacer referencia al producto gastronómico por antonomasia de esta época del año: las roscas. Son la deliciosa versión local de las conocidas ‘monas’, productos de repostería elaborados con harina, huevo y azúcar en el caso de las roscas dulces, y que con el tiempo han ampliado formatos y sabores: en Mosqueruela son típicas las que llevan piezas de conserva de cerdo en su interior.

Simbolizaban el fin del veto alimentario que imponía la Cuaresma, anunciando que ésta había tocado a su fin. Su nombre proviene del árabe ‘muna’, que significa obsequio. Y es que la tradición marcaba la visita a casa de los padrinos y madrinas el domingo de Pascua para recoger la rosca que regalaban a sus ahijados.

A partir de ahí, con este manjar en mano, el plan era ir a merendársela con las cuadrillas de amigos. Ese mismo domingo, o el lunes y martes de Pascua. Al Tajo, al Gamelloncillo, a la fuente de la Huerta o la del Maestro, al paraje de San Lamberto, a la ermita de San Antonio…

Las panaderías de Mosqueruela muestran estos días en sus vitrinas y escaparates decenas de estas joyas de la gastronomía. En su versión salada y dulce. Recubiertas todas ellas con los huevos duros que le imprimen sello propio. Tradición con mucho sabor, al alcance de la mano.